Era un día nublado y lluvioso de finales de verano cuando conocí a mi ojitos tristes, acababa de recitar un poema que provoco un ambiente tan tensó que se podía cortar con unas tijeras
El profesor Emerson Se aclaró la garganta y se cruzó de brazos
–y… ¿que se supone que es eso señor Bruno?
–pues lo que usted pidió un poema – contesta el con cautela
–eso no es un poema más bien es un monólogo deprimente de su vida - se burla el profesor Emerson–me temo que lo voy a tener que reprobar en este trabajo
–pero usted dijo que nos podíamos expresar como quisiéramos que nos podíamos inspirar con lo que sea y eso hice ¡No me puede poner una mala calificación por eso! –reclama aquel chico que con cada palabra que decía me intrigaba más ¿era tan apasionado en todo?
–¡¿me estas diciendo como debo dar mi clase?!
-n....no pero –balbuceo
–sabe que ya me colmo la paciencia salga de mi clase y no regrese hasta que su padre venga y hable conmigo — el muchacho lo miro con súplica, pero el profesor alzó la mano y señalo la puerta, entonces todos se comenzaron a reír por lo bajó y el se acercó a su lugar que estaba hasta el fondo y tomo sus cosas y salió y salió A toda prisa
Yo me hundo en mi silla realmente el profesor se había pasado no era para tanto pero, algunos profesores que se aprovechan de su poder entonces algo extraño paso sentí la necesidad de ir con el de buscarlo. Así que levanté la mano
-si señorita Williams –dijo el profesor
–¿puedo ir al baño?
-si claro pero a la siguiente mejor vaya antes de la clase
–si y gracias–me levanté y salí del aula, comencé a caminar por los pasillos desierto y como si algún ángel guiara mis pasos subí por las escaleras, no sabía si lo encontraría por ahí pero seguí ese presentimiento llegue a la puerta de la azotea y allí en el suelo estaba una bola de papel la levanté y la abrí era el poema , entonces si estaba aquí abrí la puerta de la azotea
Mis ojos se llenaron de angustia al ver aquella escena el estaba parado en la orilla mirando al vacío
–¡Dios mío que haces allí! –dije alarmada pero en una voz suave, el se giró para verme
-no te incumbe ¡vete! – podría jurara que quería gritarme pero la voz no le sale
– te quiere tirar
–si eso es lo que are, lo are lo juro
–eso te lo creo, pero no crees que estas exagerando. Es sólo un estúpido profesor y una aburrida clase no merece la pena que te mates
El chico ríe con ojos llorosos –No lo entiendes nadie lo ara nunca déjame morir en paz
–si me explicar tal vez te pueda entender y juntos podremos encontrar una solución
-¿por qué confiaría en ti? No te conozco
–soy shailene y me acaban de transferir este es mi primer día ¿como te llamas?
–Nicholas –dice
-bien Nick. Ahora nos conocemos déjame ayudarte -me acerque el se quedo quieto no se movió poco a poco cerró sus ojos y susurro
–si puedes ayúdame por favor ayúdame a calmar este dolor esta tristeza que ni siquiera me deja respirar –suplico con los ojos cerrados y yo lo envolví con mis brazos alejando lo de la orilla
Cuando estuvimos en un lugar seguro el apoyo la cabeza en la pared estaba llorando en silencio pero su pecho subía y bajaba con fuerza al igual que el mío
-¿por que querías matarte? –pregunto por fin el abre los ojos y me ve se ve demasiado afectado por que tarda en encontrar su voz
–mi vida es una porquería a nadie le importó y trato de ser aceptado pero no funciona tu lo viste en la clase todos parecen detestarme, y el que más me rechaza es mi padre el no me quiere por que según el por mi culpa mi madre murió–se limpia una lágrima con el dorso de su mano –y literalmente la única persona a la que le importó es a mi nana Agnes ¿ahora ya entiendes?
-si y también entiendo tu poema, mira te digo algo Apartir de hoy no estarás sólo por que yo voy a estar cerca de ti
-pero por que te interesas en mi no lo entiendo
–por que me agradas es todo…


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